Misión Ecuador 2008
September 18, 2008
Este año también tuve la oportunidad de participar de la Misión Ecuador 2008 por segunda vez, mi lugar de misión fue Cuyuja en el cantón Quijos, provincia Napo en Ecuador ,un lugar ubicado a 2 horas 30 minutos de Quito cerca de Papallacta entrando al Oriente de mi país en el paramo, con un clima frío
La Misión para quienes no lo saben es convivir con una comunidad por una semana alojarse en un lugar de la comunidad (casa de familia, iglesia, casa comunal, lo que este disponible), visitar las casas, las familias de la comunidad, dar talleres para niños, jóvenes y adultos; en lo posible tambien hacer apoyo profesional con los profesionales y estudiantes que hacen los equipos de la misión con charlas de medicina, informática, agropecuaria, etc. adecentar lugares, entre otros; normalmente los equipos de misioneros son multidisciplinarios y el número depende de la población del lugar la misión
Mi grupo fue de 6 personas incluida yo, 3 chicos y 3 chicas, el viaje para llegar a nuestro destino tomo como 17 horas salimos de Loja el día Viernes a las 24h00 rumbo a Quito y luego a Baeza donde conoceríamos al Padre junto a un grupo de 24 misioneros todos asignados a la provincia del Napo ,fue genial la comunidad de aquella noche nos instalamos, salimos a comer, regresamos a conversar, cantar y compartir dinamicas hasta la media noche todos cansados, nos esperaba la misa de llegaga que sería a las 08h00 el Domingo efectivamente todos en misa para conocer al Padre quien nos dio algunas indicaciones para iniciar nuestra Misión; a las 11h00 tomamos un carro a Cuyuja nuestro lugar de misión; solo sabiamos que teniamos que buscar a la Sra. Leonor así fue llegamos pasado el medio día a la tiendita del pueblo preguntando dimos con la Sra. vivia fuera del pueblito a unos 10 minutos caminado, nos fueron a dejar, nos instalamos una casa humilde en un cuarto de tablas pero teniamos lo necesario y más 2 camas, baño, lavanderia, ducha con agua caliente, conseguimos una cocina en la casa vecina donde tendriamos que prepararnos nuestras comidas, esa la tarde la utilizamos para organizar el lugar donde ibamos a compartir esta semana designamos un espacio para dormir, para poner el equipaje, una mesa para trabajos, un altar, etc; luego hicimos afiches para pegar en el pueblo donde anunciabamos nuestra presencia y los talleres; fuimos a conocer la cocina hacer nuestra primera comida arroz, fideos, atún normalmente la comida base del misionero; para finalizar la noche el primer capitulo, trisagio y preparar los talleres para el siguiente día, repartimos tareas para el siguiente día 2 compañeros se encargarian de la comida desayuno, almuerzo, merienda; otros 2 responsables de liturgia y otros 2 del arreglo de la casa
Los días de misión consistieron en lo mencionado visitas a las casas invitando a los talleres, conversando y orando en cada casa; en los talleres no tuvimos mucha acogida por las personas mayores pero si de los niños que normalmente son los más espontaneos.
Algo muy lindo que nos paso fue visitar a una viejecita que vivia a unos 5 minutos en carro y luego una caminata de 30 minutos, según nos contaron tenia 92 años que vivia en un solo cuartito de tablas, cocinaba en leña, dormia con sus gatos, muy triste su realidad; llegamos con la ilusión de saludarla conversar con ella una persona muy lucida a pesar de su edad, mi grupo personas ecepcionales todos encontraron algo que hacer los chicos a traer troncos, hacer leña, otros haciendo una colada para darle algo de comer no habia comido desde el día anterior y ya eran las 11h00, las chicas lavando la ropa, los platos, barriendo, pudimos darle de comer algo, luego teniamos que irnos para llegar al taller de niños nos comprometimos a regresar el siguiente día llevar medicina para el dolor de piernas que nos comento tenia, salimos todos tristes por aquella situación pero felices de haber podido dar un poquito de alegria en los días de la señora; el viernes regresamos compramos algunas cositas de aseo, tambien le llevamos algo cocinado para que no se preocupara del almuerzo le dejamos indicando como tenia que tomar la medicina a su hijo, le frotamos mentol en sus piernas y espalda, le dimos de comer, terminamos algunos tareas de limpieza y nos despedimos con la incertidumbre si algun día volveriamos a verla, nos dio la bendición fue muy emotivo para todos
El viernes para finalizar hicimos un programa con los niños nos divertimos mucho, terminamos cansados pero felices, con la satisfacción de haber dado una semana de nuestra vida, con el propósito que se transmitia en el lema de la misión: “Construyamos junto a Cristo la civilización del Amor”; una de las mejores experiencias de mi vida compartir con personas que nunca había visto sin embargo llegan a ser tu familia por una semana, hablar de Dios de su amor a las personas es algo que no lo hacemos todos los días, valorar todo lo que él nos regala la salud, nuestra familia, el trabajo, las personas que nos rodean, realmente es algo increible
Finalmente una frase de la misa de bienvenida que dio mucho sentido a lo vivido en la semana de misión “Benditos los pies de los que llegan para anunciar la paz”
Entry Filed under: Personales, Viajes. .





Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed